¿POR QUÉ NO ES ÚTIL AMENAZAR CON LOS REYES MAGOS?

“Si no te portas bien, se lo diré a los Reyes, y te traerán carbón.”

“Deja de llorar, que tengo el teléfono de los Reyes, los llamo y les digo que no te traigan nada”

¡Ay, la Navidad!, esa época que nos proporciona a los padres casi dos meses de línea directa con los Reyes Magos. Ese momento del año en la que intentamos controlar el comportamiento de nuestros hijos e hijas con una sola frase. Pero ésto no deja de ser una ilusión de todo padre o madre. Esta técnica no funciona.

¿Por qué decirles que los Reyes o Papá Nöel no les traerán nada no resulta una técnica eficaz?

La explicación la tiene la psicología conductual y está científicamente probado:

Los cambios de comportamiento se pueden conseguir a través de diversas técnicas de modificación de conducta, veamos dos de ellas:

Lo que normalmente llamamos castigo, es la que los psicólogos denominamos retirada del reforzamiento. Consiste en quitarle al niño algo que le gusta como consecuencia de un comportamiento que no deseamos. Por ejemplo ante un niño que no quiera recoger los juguetes, la consecuencia será que pasará menos tiempo utilizando el tablet. Otro ejemplo sería no prestarle atención mientras grita y llora para pedirnos algo.

Lo bueno de esta técnica es que así los niños aprenden que sus conductas tienen consecuencias (un aprendizaje de lo más útil a lo largo de toda la vida). Lo complicado es que al principio el mal comportamiento que queremos erradicar puede empeorar (es decir, gritará y llorará más). Otra dificultad que presenta es que debemos estar convencidos de llevarla a cabo, aun cuando al principio parezca que la situación empeora. Y no olvides que, cuando empiece a hacer la conducta deseada, debes reconocerle el avance con un abrazo, una frase de aliento y hacer borrón y cuenta nueva.

El castigo para nosotros los psicólogos, es que la conducta indeseable tenga como consecuencia algo que le disgusta o desagrada al niño, “si no te comes la sopa vas a comer toda la semana espinacas” (en el caso de que al niño en cuestión no le gusten las espinacas). Es la técnica que más usamos cuando estamos cansados y sin recursos, se podría decir que es la que precede al “cuento hasta tres” que da nombre a este blog,  no es la más recomendable y normalmente no se hace de manera efectiva.

Cuando les decimos a los niños durante la cada vez más larga época de Navidad (con villancicos desde noviembre) que los Reyes no vendrán o que les traerán carbón, estamos haciendo un uso incorrecto de estas dos técnicas. ¿Qué falla?

En primer lugar, sabemos que no lo vamos a hacer. Les contamos cada día la milonga, mientras en el móvil estamos confirmando la compra de juguetes en Amazón.  Norma número uno: no informes de consecuencias que de antemano sabes que no llevarás a cabo, pierdes credibilidad para tus hijos.

En segundo lugar, desde Noviembre ya les estamos amenazando con esto. Otra regla básica para modificar la conducta es la inmediatez, de esta manera asocian su conducta a las consecuencias. Si pasa tanto tiempo entre conducta y consecuencia, este lazo no se establece.

En tercer lugar, una misma consecuencia no puede valer para todo: “Si no comes no vienen los Reyes”, “si no recoges no vienen los Reyes”, “si le pegas a tu hermano no vienen los Reyes”… y así tantos comportamientos como situaciones queramos cambiar.

Además las consecuencias deben ser proporcionales a la conducta, no es lo mismo que un día no quiera comer lo que haya de almorzar a que todos los días arme un follón para ir al cole, por lo tanto las consecuencias deben ir en consonancia.

Finalmente, no podemos ir improvisando sobre la marcha castigos o retiradas de refuerzos, conviene que todos sepamos “las reglas del juego”, tendremos claras qué conductas queremos cambiar, les informaremos qué esperamos de ellos y cuáles serán las consecuencias si eso no ocurre. Así nos evitaremos enfados y dramas.

Si aun así, te ves un día de los de Navidad amenazando con los Reyes Magos, no te estreses, nosotros como padres y madres también estamos inmersos en un proceso de aprendizaje.

¡Feliz Navidad!

Autor

Paqui Morales - Psicóloga

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